Clases de Corán para nuevos musulmanes
No se da nada por sabido ni se corre con nada
No necesitas conocer ni una sola letra árabe, y no se te van a exigir términos que nadie te ha explicado. Las clases empiezan donde estás de verdad y avanzan a tu ritmo. Todo se enseña en inglés, y las palabras árabes se introducen de una en una y se explican como es debido, en vez de soltarlas en la conversación como si ya tuvieras que saberlas.
Primero, lo que necesitas para tu oración
Casi todos los nuevos musulmanes quieren lo mismo al principio: rezar correctamente y con comprensión. Por eso las clases suelen empezar por el wudú, los movimientos y las palabras del salat y la sura al-Fatiha —lo que dice y cómo decirla—, seguidos de suras cortas que puedas usar de inmediato. Poder rezar con seguridad lo cambia todo lo demás, así que va primero.
Leer el Corán, empezando por las letras
Junto a la parte práctica, empezarás a aprender a leer la propia escritura árabe, comenzando por las letras y sus sonidos. Muchos nuevos musulmanes se apoyan al principio en la transliteración: es un comienzo razonable, pero una muleta pobre a largo plazo. Tu profesor te irá apartando de ella con suavidad, y leer el Corán directamente suele llegar antes de lo esperado.
Los fundamentos de la creencia, enseñados con solidez
Junto a la práctica aprenderás qué creen los musulmanes y por qué: el significado de la ilaha illa Allah, que la adoración y la súplica corresponden solo a Allah, y que se Le describe como Él y Su Mensajero Lo describieron. Esto sigue lo que Ahl as-Sunna wa-l-Yamaa han enseñado siempre —el Corán y la Sunna auténtica tal como los entendieron los Compañeros y quienes vinieron tras ellos— explicado con claridad y sin discusión.
Pregunta lo que sea, incluso lo que parece obvio
Las clases individuales existen en parte para que ninguna pregunta sea demasiado básica. Nuestros profesores están acostumbrados a que les pregunten cosas que un musulmán de toda la vida daría por sabidas, y responden sin sorprenderse. Si prefieres un profesor o una profesora, dilo al reservar. Tu primera clase es gratuita y no requiere tarjeta.